27 febrero 2006

Video Portfolio 2.0

Imprescindible altavoces.



Ya me direis que os parece.

26 febrero 2006

Los reyes de la pancarta

Otro día, otra manifestación. Yo, que soy una persona que no paro quieta, adoro las manifestaciones. Primero por el interés informativo que despiertan y segundo porque son autenticas pruebas de fuego donde uno se demuestra así mismo cuan bueno es en cuestión de reflejos y de ojo fotográfico. En manifestaciones como la del sábado no hay lugar para el arte o la improvisación, hay que tener mil ojos para buscar el hueco donde meterte sin despistarte porque en cualquier momento aparece algún pez gordo y si te quedas sin foto, se jodió el tema.
Consideraciones estas aparte, las manifas auspiciadas por el PP son fuente de grandes momentos fotográficos. Empezando por los simpáticos vociferantes -como los llama Espe cuando van a Sol- que te dicen de todo por ser periodista hasta los no menos simpáticos que te posan para salir guapos en la foto y luego te preguntan para que programa van. Ayer, todo hay que decirlo, no hubo -que yo sepa- agresiones a periodistas, cosa que si paso en manifestaciones anteriores. Tampoco vi -aunque me cuentan que si que hubo- símbolos fascistas; lo mas alguna pancartilla residual de los neofascistas y algún carlista carca… los demás, salvo contadas excepciones, presuntos demócratas. Y, eso si, mucho listo explotando el estomago, o el corazón. Me hacen mucha gracia estos personajes que enrbolan nuestra Bandera ahora como si fuera de su propiedad, pero no reconocerian el concepto de Patria ni aunque lo tuviesen grapado en el culo; en mis varios años de uniforme nunca vi a ninguno de estos engominados en el cuartel.
Las manifestaciones hay que planteárselas en base a objetivos, es decir, quiero fotos de tal y tal y punto. Lo que venga de mas, bienvenido sea. El sábado mis objetivos principales eran la cúpula el PP y las victimas convocantes. El hombrecillo insufrible -a quien no le vi- y Ortega Lara -a quien tampoco vi- no eran parte de mi planning.
Nada mas llegar me sorprendió por un lado la poca gente que habia en la plaza de la Republica Argentina y por otro que me pidieran una acreditación para estar en la calle. Ya me había pasado mas veces, pero me sigue pareciendo fatal que quien sea -supongo que la Delegación del Gobierno- autorice a que los organizantes decidan quien esta y quien no. Recordemos que era un acto publico organizado en la vía publica. Que sea la Policía quien diga algo, por seguridad, vale, pero de ahí a que un tío con chaleco me impida acercarme…
Había bastantes rostros conocidos, periodistas y políticos, todos del PP o de la COPE -que con estos gestos pierde claramente la neutralidad e imparcialidad que deberían tener los medios-. También había prensa de la que trabaja, bastantes, aunque algunos medios eran tan parciales como la COPE. En fin, que empezó el sarao a eso de las cinco y veinte con la primer allegada de peces gordos. Las primeras carreras y los primeros codazos -si Maruja, nos damos codazos, aunque generalmente de buen rollo-. El caos se desató con la llegada del buen Mariano. La organización del PP -que no de la AVT- fue un caos y las ostias involuntarias se contaban por decenas. Yo, sin querer moverme, me desplace unos cinco metros a base de los empujones que me dieron -a ver si algún cámara me pasa la secuencia porque fue brutal- y no hice ni una buena foto. En estos casos existen tres clases de fotógrafos. Están los que quieren la foto a toda costa y se dan de ostias con quien sea, los que piensan un poco y tratan de organizar el tema y los que intentan organizar pero cuando se ven superados por la situación se convierten en los de las ostias. Creo que yo soy de estos.
Al final la organización se hizo un poco con la situación y pudimos hacer alguna foto donde se viera la pancarta que portaban. Rajoy hizo un par de gestos tipo victoria y eso, pero no se le vio muy colaborador con la prensa y paso de nosotros a pesar de que le pedimos algún gesto o señal de que todo iba bien.
A partir de ahí mas descontrol. Entre la cabecera de la AVT y la del PP distaban mas de trescientos metros, y la del PP iba muy muy despacio, no se el motivo, pero los organizadores del PP daban orden de avanzar y parar cada dos por tres. Una vez concluido mi trabajo pepero -no vi a Aznar y no me quede a esperarle- baje a la otra cabecera en pos de Alcaraz y compañía. He de decir que entre ambas cabeceras había muy poca gente, prácticamente nadie. De hecho las aceras solo estaban llenas junto las cabeceras y poco mas. Y de la gente que habia, muy pocos jovenes, casi todos mayores de treinta o niños.
El frío empezaba a hacer mella, y eso que yo iba andando y abrigado. Me pregunto que estaban sintiendo los niños -demasiados- que había allí gritando consignas tan educativas como ‘Zapatero al paredón’ o ‘Zapatero, vete con tu abuelo’. En esto ni izquierdas ni derechas, todas las manifestaciones son iguales y los padres se creen que… bueno, la verdad es que no se lo que creen, pero un niño de ocho años o menos no tiene que estar un sábado a las seis de la tarde, lloviendo y con frío, en una manifestación. Tiene que estar con sus amigos comiendo chuches y despellejándose los codos jugando a lo que sea, y ya lo veran en video.
Después de probar fortuna en algún alto para hacer una toma general del torrente de gente -si te vas a alguna casa primer te preguntan de que medio eres, si eres de algún medio de izquierdas te echan e incluso a veces te insultan, sino, te dejan pasar- y después de perjurar dos veces que no trabajaba para la SER, me subí a un andamio a ver si algo se veía. No se veía mucho, pero gente había, aunque no un millón.
Atravesé como pude -si hubiera mas de un millón me habría resultado imposible andar entre la gente- y conseguí llegar hasta la cabecera de la AVT, donde estaba Alcaraz y compañía. No nos dejaban acercarnos, no se porqué, pero a esas alturas y con el frío que hacia, no me apetecía discutir. Además ya estaba lloviendo.
Una vez logrado mi segundo ‘hit’ restaba fotografiar algo de ambiente, gente curiosa que anduviera por ahí.
Por fin llegamos a Colon, donde habían montado un escenario. Es evidente que quien lo montó no tienen ni idea porque al pobre Alcaraz no se le veía la cara. Discursos varios, aplausos, gritos contra ZP -no me quedo claro para nada si la manifestación era contra la negociación o simplemente contra el Gobierno, o simplemente contra la izquierda- y a la oficina, que había mucho que editar.

17 febrero 2006

Criterios de publicació

¿Por qué será que no he visto publicada esta foto, y si que han publicado esta otra?

14 febrero 2006

Codigo rojo: fotografo sospechoso

Ser fotógrafo es algo muy particular. Ser periodista, también. Ser periodista fotógrafo es ya algo para echarse a temblar. Un servidor, que es fotógrafo y periodista, es de ese tipo de descerebrados que, con una cámara y un carné, van en nombre de la libertad de información allí donde esté la noticia.
Aparte de tirarme el moco en el párrafo anterior, puedo poner ejemplos en los que realmente he hecho locuras en busca de "la foto". Por ejemplo, el día en que me escondí bajo un coche cuando los suicidas de Leganés volaron un piso. Imagínense qué habría hecho un GEO si viera a un tío con una mochila enorme y un "tubo" en la mano bajo un coche a las dos de la madrugada tras un atentado...
En muy contadas ocasiones he tenido encontronazos con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, y normalmente no han pasado a mayores. No deja de ser curioso que mi última experiencia "freak" haya sido con un vigilante de seguridad de esos que mucha seguridad, precisamente, no inspiran, y que me confundió -supongo- con un terrorista.
Madrid, año 2006…
Estaba yo probando una cámara por la céntrica estación de Atocha, donde normalmente tomo fotos para muchos análisis debido a la gran cantidad de elementos de interés que hay en la zona. Con la intención de hacer una foto del "skyline" madrileño al atardecer, me dirigí al parking de la estación, en su extremo más alejado; un pequeño mirador elevado, sin coches. Iba con la cámara, una compacta, en la mano.
No avancé ni dos metros por el mirador cuando un vigilante de seguridad me informa de que no está permitido hacer fotos. No sabía a ciencia cierta si tenía razón o no, pero guardé la cámara en la funda. Era pronto y aún no oscurecía, y allí se estaba muy bien, así que decidí hacer lo que hago todos los días en mi ordenador durante mi jornada laboral, pero en mi PDA: jugar a un solitario.
Creo que sólo duré una partida, y encima perdí. Entonces, el vigilante se me acercó e iniciamos un diálogo de besugos:
- ¿Sabes si te queda mucho?
- ¿Está prohibido estar aquí?
- Si quieres se lo preguntamos a la policía.
- Pues pregúntaselo.
- ¿Llamo?
- Llama.
Y llamó. Esperé otro rato y aproveché para, otra vez en mi PDA, tomar anotaciones de cara al posterior análisis. Pero la policía no llegaba y yo me aburría. Decidí salir a tomarme un café y esperar al atardecer; total, tenía que hacer la foto desde fuera del parking.
Ah, grave error. El señor vigilante se me acercó y me dijo que no me podía ir hasta que llegase la policía. Básicamente, no le hice mucho caso y seguí caminando.
Uno, que aparte de fotógrafo ha sido vigilante y escolta privado, tenía entendido que un vigilante no puede detener a nadie salvo durante la comisión de un delito o inmediatamente después, y en otro par de supuestos con prófugos de la justicia. De modo que no escuché y continué andando.
Ser fotógrafo es algo muyparticular, ser periodista también,y ser periodista fotógrafo es yaalgo para echarse a temblar
El vigilante continuó con su charla y hasta sacó la defensa (la porra de toda la vida). Empecé a grabar la conversación porque preveía reparto de galletas. Aparecieron tres vigilantes más.
A mordiscos igual con uno podría, pero con cuatro pensé que no, así que seguí andando. El que parecía ser el jefe me dijo que no me iría. Y, en efecto, me impidieron marcharme, bloqueando la escalera de salida primero y rodeándome después.
No había nada que hacer. Dejé la mochila en el suelo y me senté. Esperé. Esperé. Esperé. Por fin, apareció un policía:
- Buenas tardes.
- Buenas.
- ¿Qué ha pasado?
-preguntó dirigiéndose al vigilante.
- Este señor ha llegado con una cámara, le he dicho que no podía hacer fotos y se ha puesto a tomar notas con un lápiz electrónico en actitud sospechosa.
No hay que ser muy listo para pensar que, si soy terrorista y quiero tomar anotaciones, no lo voy a hacer delante de un vigilante, y mucho menos dentro de un recinto vigilado con cámaras…
Decidí intervenir.
- No estaba tomando notas. Estaba jugando al solitario.
- Eso yo no lo se.
- Y como no lo sabes, te imaginas lo que quieres. ¿Detienes a todas las personas que no sabes lo que hacen?
El policía me pidió la documentación y se fue a comprobarla. A los dos minutos, volvió.
- ¿Eres periodista?
- Sí. (Tomar cava con el presidente del gobierno en Navidad tenía que servir para algo.)
- ¿Has hecho fotos?
- No.
- ¿Has tomado notas?
- No.
- ¿Llevas cámara oculta?
- ¿Pero qué dice? ¿Me puedo ir?
- Sí, claro.

Al día siguiente, los policías que custodian el Congreso de los Diputados estuvieron media mañana riéndose de mí. No quiero ni pensar lo bien que se lo van a pasar los escoltas del presidente cuando se enteren.

PD: Me fui, salí del parking e hice la foto. Soy un peligro.


http://www.quesabesde.com/noticias/fotografia-seguridad,1_2283

10 febrero 2006

Termina de tocarme los Goya

Aunque con más retraso del previsto, aquí llega la segunda parte de los Goya.
Lo dejamos en que salíamos corriendo y empezaba la gala. Los más o menos afortunados, según se mire, nos subimos arriba, fuera del auditorio. Es cierto que las fotos mas chulas son dentro -si tienes buen sitio-, pero también es más aburrido; no puedes hablar, no puedes ir al baño, no puedes hacer na. Mola mas arriba.
Arriba hay dos zonas, una para redactores, todos sentaditos viendo la tele y con sus mesas, y otra para fotógrafos, todos sentaditos pero sin mesas, y para encontrar un hueco para tu portatil hay que pegarse.
Curiosamente, y año tras año, para redactores sobran mesas, pero para fotógrafos no solo faltan sillas, sino que también falta espacio, será que semos gordos.
En fin, cuando la gala empieza se van tomando posiciones: coges tu huequito para el ordenador, pruebas las líneas -el WiFi es de pago-, mides luces y todo eso. Este año, por increíble que parezca, han conseguido poner un cartel decente, blanco, sin brillos, no como años anteriores donde el pelotazo de flash estaba garantizado. La propaganda, eso si, no hay quien la quite.
Empieza la ceremonia. Un montón de gente aprovecha ya para ir cebándose a canapés y poniéndose ciegos de bebida. Por cierto, que se supone que alli no se puede fumar. Esta claro que no tienen que trabajar y yo me pregunto que coño hacen en la sala de prensa.
Y… empieza la fiesta. Tenemos un planning de como va la cosa, para hacernos una idea de cuanto nos queda. Premiado, recoge premio, nos lo suben, foto, foto, foto, pregunta, pregunta, pregunta, a la puta calle. ¡Que pase el siguiente! Es bastante triste ver como muchos de los premiados pasan sin pena ni gloria y nunca verán su foto en ningún medio, pero ciertamente no son noticia. Para lo único que me sirvió uno de estos ganadores fue para que me confesase que uno de los blogs mas famosos, el Diario de una Miss InteliJente, los escribía un colega suyo que se llamaba Alejandro… Leía ese blog y era evidente que era falso -las mises me lo dijeron- pero esto lo confirmó.
Las fotos de estos premios suelen ser una kk. La gente o esta hiperactiva por el subidón del premio o esta súper bluff y parecen en un funeral, de vez en cuando hay alguna curiosa, una falda demasiado corta o un escalón que alguno no ha visto, pero normalmente no son para ganar un premio.
Lo peor de todo son las prisas. Dado que estas fotos se hacen muy tarde, hay que estar continuamente transmitiendo porque los periódicos tienen hora fija y algo han de dar. Haces una foto, la mandas, otra y la mandas. No hay tiempo para seleccionar ni editar, todo es corre, corre, corre.
Unas diez horas después de llegar la cosa toca a su fin, llegan los premiados y se hace la foto de familia, foto de mierda porque siempre son un huevo y no caben, pero hay que hacerla, y además sale fatal porque no hay luz para todos. Y por fin la tranquilidad.
Se acaba la historia y es momento de relax. Lo grandes ganadores suben a la sala de prensa para hablar mas tranquilamente, se ultiman las ultimas fotos y las ultimas crónicas. Se apuran los canapés porque la bebida se acabo hace rato y allí no queda casi nadie. Recoges todo y lo guardas al coche en medio de una señora nevada y… a la farra. Y no se puede fumar.
En la parte de arriba del auditorio se da la fiesta a los asistentes. Para nosotros es una castaña porque cuando llegamos esta todo frío -os recuerdo que no cenamos-, aunque por lo menos la gente se esta marchando ya y no te tienes que pegar por un plato de jamón. allí normalmente no duramos mucho, si acaso para charlar con alguna actriz ;) y tirarse alguna foto con la compacta -la réflex esta prohibida, fíjate-, este año subimos a eso de las tres y a las cuatro nos íbamos, porque al día siguiente -unas horas después- hay que trabajar y de ¿actrices? Lo que fuera solo estaba Yola Berrocal… y querrán ser como los Oscars.
Se acabo.

06 febrero 2006

Tocame los goya

Antes de nada, disculpas a mi Maruja favorita por tardar tanto… pero mi piso nuevo requiere muchas atenciones.
Al o que iba, los Goya.
Los premios Goya son… bueno, que voy a decir que no hayan dicho ya. Pueden resumirse en la palabra COÑAZO. Y este año, mas todavía. No quiero extenderme mucho porque seria interminable pero… ahí va.
Aunque la mayoría de vosotros visteis los Goya desde las diez de la noche, los fotógrafos llegamos allí entorno a las cinco -ya había un fan esperando-, haciendo cola para pillar sitio. La tarde empezó puta madre y se puso a nevar, pedimos la organización que nos dejase pasar para no jodernos allí, pero pasaron de nosotros, y nos quedaos congelándonos en la cola. Una vez que entramos nos aun una pulsera que nos sirve de acreditación… y acorrer. Estos primeros momentos son esenciales porque hay que coger sitio en dos puestos: la entrada y la sala de los premiados. Lo normal es hacer parejitas con algún compañero y que uno vaya arriba y otro abajo. Lo suyo seria asignar los sitios según vamos llegando pero no, a marica el ultimo.
En fin, yo como cubría la entrada y los premios me ahorre de ir al auditorio ha hacer la gala en directo. Que lo de gala es muy guay porque las fotos son mas chulas, pero cuatro horas y pico allí tiene que ser un coñazo de los grandes, yo prefiero arriba donde no solo puedes moverte, sino que hay catering -cutre pero gratis- y puedes hacer lo que quieras.
En fin, en la entrada, tres horas despues de llegar alli, empieza el baile; aparte de un frío de huevos -y la gente en la calle-, se hace la primera foto de los que van llegando y quieren posar. De entrada destaca la cutre alfombra llena de publicidad. Quieren compararse con los oscar, pero no veo yo mucho futuro a la alfombra de los oscar llena de logotipos de de Cadillac. En la alfombra hay una pequeña marca donde han de pararse los invitados, aunque casi siempre nos ignoran. De todas formas, como aquí vienen muchos que no se comen una rosca, nos hacen la pelota a ver si les sacamos. Otros, como Belén Rueda, pasan de nuestro culo y hay que ir a buscarlos… yo no, si ella no quiere salir, a mi me importa un webo. No es noticia.
Este año, pues salvo Banderas y la siempre guapísima Pataky, no mucho. Algunas con gañas de enseñar cacho, otras que directamente presumen de tetas, algun esperpento, otras siempre unas señoras, el simpático, la acoplada, la ministra -por favor que traje-… en fin, un desfile de gente guay a ver cual chupa mas cámara.
Después de hacerse la foto, pasan a las teles. Están muy mal organizados porque hay equipos de tele a los dos lados de los fotógrafos -y algun fan enchufao-, de forma que la gente acaba pasándose por medio de la foto que estamos haciendo. Lo suyo es colocar cámaras en una lado y teles en otro… pero no. Si esto no lo hacen bien, como van a hacer una gala entretenida.
En fin, de ahí a eso de las diez menos cuarto te dicen que te puedes ir subiendo para arriba, y allí que vas.
Y mañana la segunda parte, que si no se hace un post muy largo.