26 enero 2011

Punto y aparte en el congreso

O tal vez punto y seguido, porque soy pesimista y me temo que a Bono y demás le va a importar tres cojones. Hemos hecho plante a las puertas del hemiciclo, pero como tenemos una unidad profesional que da pena, no hemos he plante todos. algunos no querían, otros no podían... sea de la forma que sea el día de hoy ha empezado como el culo.

Las nuevas tribunas no nos han gustado. No nos gustan porque no se pidió opinión a los que íbamos a currar en ellas, simplemente se hicieron. Los escalones son mas bajos entre si, es decir, si te pones en un escalón no salvas al fotógrafo que esta en el escalón inferior, con lo que los escalones son una tontería. La entrada es estrechisima, no cabe mas de una persona, y entrar por ahí con equipo es una mierda. Y lo peor de todo es que para salir de ahí tienes que molestar a todos los que están trabajando. El día que tengamos que salir rápido para cambiar de tribuna alguien se mata.

18 enero 2011

Pasito a pasito el Congreso recorta la libertad de los fotógrafos

En efecto, poco a poco los mandamases del Congreso -es decir, Bono- recorta la libertad de los fotógrafos en el Congreso. Como siempre, la culpa es del mensajero.

Con la excusa de 'dignificar el congreso' las obras del nuevo hemiciclo han reducido el espacio de trabajo para los fotógrafos prácticamente a la mitad y ya no podremos pisar moqueta en ningún momento. Se supone que vamos a tener una reunión con Bono para hablarlo, pero es una gilipollez, la obra ya esta realizada.
Si antes ya no cabíamos, ahora menos. Si antes podíamos movernos poco, ahora menos. El Congreso quiere que todo esto acabe en manos de sus fotógrafos oficiales -para así poder controlar que fotografías se publican- y al final van a conseguirlo.

17 enero 2011

Trabajando en el hormiguero

Como sabréis los veteranos del blog no soy muy asiduo a los platós de la tele, no me suele tocar. Sin embargo en diciembre tuve que ir tres veces casi seguidas a trabajar al Hormiguero, el programa de cuatro que presenta Pablo Motos. Es un programa particular.Como digo no soy muy asiduo a la tele, de modo que no se si lo que a mí me llama la atención es normal o no, de modo que darme un poco de margen. No hay muchas fotos porque no dejan hacer fotos más que al programa, es decir, nada de hacer a los actores con las hormigas, ni bambalinas ni nada, y aunque se pueden hacer a escondidas, como tal vez me toque volver... mejor no las hago.Para empezar los sorprendente es que al entrar nadie te controla. Yo fui a la puerta, dije que era fotógrafo y que iba al hormiguero y me dijeron que adelante. Lo gracioso del tema es que el personal de la entrada no sabía cómo ir al plató, y me perdí en las oficinas. Llame a una puerta y tampoco sabían como ir. Curioso cuanto menos al ser una de las salas más grandes del edificio... pero vaya.Una vez dentro pasas al camerino de actores. Allí estas con todos los tipos del programa excepto Pablo Motos, los ves mientras se preparan, mientras se visten... parecen majetes, al menos con los fotógrafos más habituales les hablan y saludan de tú a tú; si van de estrellas no lo parece.
Unos minutos antes del programa -que suele ser en directo- te bajan al plató (o bajas tu si sabes), allí una mujercilla con aspecto de 'como me cabrees te vas a enterar' pero que luego es maja, te explica cómo van las cosas y controla que estén los fotógrafos que tienen que estar -por espacio, normalmente tres- y luego te lleva a la regidora, una chavala también con cara de pocos amigos -será porque siempre la veo con la tensión del programa- que te explica que puedes hacer y qué no.El plató es enanisimo, y de hecho el lugar donde esperamos siempre esta abarrotado porque no cabe gente, pero te dejan moverte. Puedes estar por cualquier parte siempre por detrás de la regidora, con mucho ojo por las cámaras porque a veces retroceden rápido y si no estás al tanto te pueden pillar en pelotas.
Lo que está absolutamente prohibido es fotografiar a las hormigas fuera de la mesa, porque se verían a los actores y se acabaría la magia.
Como prueba de mi gran intelecto confieso que el primer día estaba en el plató y salude a Juan, uno de los actores, luego a Damián, el otro, y luego a una de las hormigas. Y tarde un segundo o dos en darme cuenta de lo que acababa de hacer.Y eso es todo.
Como dato anecdótico, si alguna vez veis el programa podéis comprobar que en los intermedios siguen emitiendo el programa en una ventanita, sin sonido. Pues bien, en esos cortes las tres veces que he ido las hormigas empiezan a vacilar a la cámara diciendo a los espectadores que no les oyen: 'cabrooones', 'os estoy insultando y no me oiiiis'... y cosillas así con las que el público se descojona. Tiene su gracia pero ahora cuando lo veo me digo 'mira, ya están estos llamándome cabrón'.

12 enero 2011

Compañerismo mal entendido


Hace algunos años, cuando yo era medio nuevo, me llamó un compañero, jefecillo de su medio 'X', para pedirme unas fotos de un tema al que no iba a llegar y yo sí. Le dije que Ok, que no pasaba nada. Y así lo hice, estuve en el tema, hice las fotos y le pasé tres o cuatro.
Unos días después otro compañero me preguntó por el tema y le dije que, en efecto, le había pasado yo las fotos. Mi sorpresa fue mayúscula al descubrir que el jefecillo en cuestión del medio 'X' iba a mandar a un colaborador a cubrir ese tema porque el, en efecto, no llegaba, pero cuando confirmó que yo le solucionaba la papeleta... dejo de llamarle. Resultado: el periódico tenía sus fotos gratis y mi compañero un tema menos en su haber.
Hasta ese día yo era de los que pasaban fotos a todos (o casi), pero después de ese día intento ser más cauto a la hora de pasar material. Una cosa es que se te rompa la cámara o el coche, que te quedes dormido o se te ponga malo el niño, pero otra muy diferente es ir a un tema pactando ya hacer el trapicheo con otro compañero, pedir fotos porque yo me la he comido, etc. Una vez... un caso especial... pase, pero ya.
Y ese es el problema, que lo hacemos por sistema.
La última vez que lo vi fue en el tema de los controladores, cuando fueron a los juzgados. Dos fotógrafos de medios diferentes se pusieron de acuerdo para trabajar en tándem, uno con angular y el otro con tele, y luego se pasaban el material.
Para mí eso es excesivo.
Yo entiendo que muchos, sobre todo los de plantilla, no pueden entenderlo, o tal vez ni siquiera se hayan parado a pensarlo, pero lo que hacen es putear. Primero porque, como decía al principio, quitan curros. Si un tema es para dos fotógrafos pero yo pacto con otro lo que mi jefe va a ver es que un tema de dos lo ha solucionado uno solo, ese tema que se ahorra. Y además en el siguiente tema similar, como vaya algún compañero solo y la cague le dirán que fulanito hizo lo mismo y bien. Doble putada.
¿A qué viene esto? a que cada día que pasa veo que aparados en un compañerismo mal entendido ponemos en compromisos a otros fotógrafos pidiendo fotos, solucionando entre nosotros problemas que deberían solucionar los jefes y cimentando la creencia de que mis fotos son iguales a las tuyas.
Al final ocurrirá, como un día me insinuaron en Moncloa, que solo pasará uno a todos los temas; total 'siempre andáis pasándoos fotos'.
Me gustaría conocer vuestras opiniones.