26 febrero 2006

Los reyes de la pancarta

Otro día, otra manifestación. Yo, que soy una persona que no paro quieta, adoro las manifestaciones. Primero por el interés informativo que despiertan y segundo porque son autenticas pruebas de fuego donde uno se demuestra así mismo cuan bueno es en cuestión de reflejos y de ojo fotográfico. En manifestaciones como la del sábado no hay lugar para el arte o la improvisación, hay que tener mil ojos para buscar el hueco donde meterte sin despistarte porque en cualquier momento aparece algún pez gordo y si te quedas sin foto, se jodió el tema.
Consideraciones estas aparte, las manifas auspiciadas por el PP son fuente de grandes momentos fotográficos. Empezando por los simpáticos vociferantes -como los llama Espe cuando van a Sol- que te dicen de todo por ser periodista hasta los no menos simpáticos que te posan para salir guapos en la foto y luego te preguntan para que programa van. Ayer, todo hay que decirlo, no hubo -que yo sepa- agresiones a periodistas, cosa que si paso en manifestaciones anteriores. Tampoco vi -aunque me cuentan que si que hubo- símbolos fascistas; lo mas alguna pancartilla residual de los neofascistas y algún carlista carca… los demás, salvo contadas excepciones, presuntos demócratas. Y, eso si, mucho listo explotando el estomago, o el corazón. Me hacen mucha gracia estos personajes que enrbolan nuestra Bandera ahora como si fuera de su propiedad, pero no reconocerian el concepto de Patria ni aunque lo tuviesen grapado en el culo; en mis varios años de uniforme nunca vi a ninguno de estos engominados en el cuartel.
Las manifestaciones hay que planteárselas en base a objetivos, es decir, quiero fotos de tal y tal y punto. Lo que venga de mas, bienvenido sea. El sábado mis objetivos principales eran la cúpula el PP y las victimas convocantes. El hombrecillo insufrible -a quien no le vi- y Ortega Lara -a quien tampoco vi- no eran parte de mi planning.
Nada mas llegar me sorprendió por un lado la poca gente que habia en la plaza de la Republica Argentina y por otro que me pidieran una acreditación para estar en la calle. Ya me había pasado mas veces, pero me sigue pareciendo fatal que quien sea -supongo que la Delegación del Gobierno- autorice a que los organizantes decidan quien esta y quien no. Recordemos que era un acto publico organizado en la vía publica. Que sea la Policía quien diga algo, por seguridad, vale, pero de ahí a que un tío con chaleco me impida acercarme…
Había bastantes rostros conocidos, periodistas y políticos, todos del PP o de la COPE -que con estos gestos pierde claramente la neutralidad e imparcialidad que deberían tener los medios-. También había prensa de la que trabaja, bastantes, aunque algunos medios eran tan parciales como la COPE. En fin, que empezó el sarao a eso de las cinco y veinte con la primer allegada de peces gordos. Las primeras carreras y los primeros codazos -si Maruja, nos damos codazos, aunque generalmente de buen rollo-. El caos se desató con la llegada del buen Mariano. La organización del PP -que no de la AVT- fue un caos y las ostias involuntarias se contaban por decenas. Yo, sin querer moverme, me desplace unos cinco metros a base de los empujones que me dieron -a ver si algún cámara me pasa la secuencia porque fue brutal- y no hice ni una buena foto. En estos casos existen tres clases de fotógrafos. Están los que quieren la foto a toda costa y se dan de ostias con quien sea, los que piensan un poco y tratan de organizar el tema y los que intentan organizar pero cuando se ven superados por la situación se convierten en los de las ostias. Creo que yo soy de estos.
Al final la organización se hizo un poco con la situación y pudimos hacer alguna foto donde se viera la pancarta que portaban. Rajoy hizo un par de gestos tipo victoria y eso, pero no se le vio muy colaborador con la prensa y paso de nosotros a pesar de que le pedimos algún gesto o señal de que todo iba bien.
A partir de ahí mas descontrol. Entre la cabecera de la AVT y la del PP distaban mas de trescientos metros, y la del PP iba muy muy despacio, no se el motivo, pero los organizadores del PP daban orden de avanzar y parar cada dos por tres. Una vez concluido mi trabajo pepero -no vi a Aznar y no me quede a esperarle- baje a la otra cabecera en pos de Alcaraz y compañía. He de decir que entre ambas cabeceras había muy poca gente, prácticamente nadie. De hecho las aceras solo estaban llenas junto las cabeceras y poco mas. Y de la gente que habia, muy pocos jovenes, casi todos mayores de treinta o niños.
El frío empezaba a hacer mella, y eso que yo iba andando y abrigado. Me pregunto que estaban sintiendo los niños -demasiados- que había allí gritando consignas tan educativas como ‘Zapatero al paredón’ o ‘Zapatero, vete con tu abuelo’. En esto ni izquierdas ni derechas, todas las manifestaciones son iguales y los padres se creen que… bueno, la verdad es que no se lo que creen, pero un niño de ocho años o menos no tiene que estar un sábado a las seis de la tarde, lloviendo y con frío, en una manifestación. Tiene que estar con sus amigos comiendo chuches y despellejándose los codos jugando a lo que sea, y ya lo veran en video.
Después de probar fortuna en algún alto para hacer una toma general del torrente de gente -si te vas a alguna casa primer te preguntan de que medio eres, si eres de algún medio de izquierdas te echan e incluso a veces te insultan, sino, te dejan pasar- y después de perjurar dos veces que no trabajaba para la SER, me subí a un andamio a ver si algo se veía. No se veía mucho, pero gente había, aunque no un millón.
Atravesé como pude -si hubiera mas de un millón me habría resultado imposible andar entre la gente- y conseguí llegar hasta la cabecera de la AVT, donde estaba Alcaraz y compañía. No nos dejaban acercarnos, no se porqué, pero a esas alturas y con el frío que hacia, no me apetecía discutir. Además ya estaba lloviendo.
Una vez logrado mi segundo ‘hit’ restaba fotografiar algo de ambiente, gente curiosa que anduviera por ahí.
Por fin llegamos a Colon, donde habían montado un escenario. Es evidente que quien lo montó no tienen ni idea porque al pobre Alcaraz no se le veía la cara. Discursos varios, aplausos, gritos contra ZP -no me quedo claro para nada si la manifestación era contra la negociación o simplemente contra el Gobierno, o simplemente contra la izquierda- y a la oficina, que había mucho que editar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy bastante quemado con esto de las manifestaciones convocadas por parte del PP, mas que nada porque me recuerda siempre a lo que mas aborrecí de la izquierda abertzale. Y bueno, tambien porque recurren a metodos propios del hitlerismo. Tio, tu lo has dicho, te movias sin problemas a lo largo de la manifestación, en la Gran Via de Bilbao cuando han habido manifestaciones con mucha menos gente en las que moverte palate y patras era una puta odisea. Y hablo de manis con segun los convocantes 100.000 manifestantes.


fotoborja@yahoo.es

Estandarte Azul dijo...

He estado merodeando por tu blog para ver si encontraba algún post en el que cubrieras alguna manifestación sociata, pero no he encontrado nada. Es una pena, porque me interesa tu punto de vista. En las caceroladas del 14M seguro que retratabas a algún tipejo de la quinta de Carrillo (o no tan viejo) vomitando bilis por la boca y hemoglobina licuada por los ojos.

Personalmente, me quedo con las manifestaciones peperas; y nadie puede negar que esta fuera un éxito.

Saludos.

Anónimo dijo...

Qué sí, que la mani fue un éxito...
Tiene razón "fiscal_gordon" que eres un quintoculumnista infiltrado de la SER... ¡Fijo!
Creo que además eres primo de Carod Rovira...
;-)