16 abril 2006

Cambio de cartera

El cambio de cartera es el símbolo que escenifica un traspaso de cargo y de poderes en un ministerio, aunque también se hace en el gobierno. En el caso de los ministros es mas habitual ya que según se van quemando -es decir, cagandola- a lo largo de la legislatura cambian, aunque también es posible que las circunstancias políticas del momento hagan necesario un cambio por la razón que sea.
En este post os voy a contar como no se tiene que hacer un relevo de carteras, al menos no si quieres que salga bien. En este tipo de cosas socialistas y populares siguen siendo iguales… ambos lo hacen fatal. El ejemplo es el relevo en Interior.
Yo entiendo que en un acto así quieras tener invitados, si a mi me hicieran Ministro me gustaría tener a amigos y familiares viendo como he triunfado, lo admito. Además en un acto así hay invitados de conveniencia que también han de estar, y aparte, periodistas.
Insisto en que seria mejor hacer dos actos, uno para invitados y otro para periodistas, porque si no, pasa lo que pasa.¿Y que pasa? Primero que tuvimos que estar esperando media hora antes para pillar sitio, el salón de actos de Interior no es pequeño, pero se queda minúsculo cuando metes a trescientas personas. Según entramos por la puerta una mujercilla de protocolo nos avisaba: todos los asientos están reservados para invitados. OK y donde nos ponemos nosotros… en los laterales. Aunque ya sabíamos que eso era imposible nos ‘desplegamos’ para hacer ambiente, es decir, invitados, saludos y demás. Había de todo, desde políticos que se abrazaban como si no se hubieran visto en años hasta curiosos cámaras de televisión… vamos, lo de siempre, muchas fotos de espaldas y gente pasando por medio.
Cuando llego el momento del acto en si, como de costumbre, no había protocolo ni gaitas. Nos colocamos en el medio porque en los laterales no cambia un alma, de hecho yo estaba pegado a tres compañeros y estábamos aplastando a Moratinos… no caviar ni un alfiler. Como no había protocolo, tuvo que se el propio ministro saliente quien retirase el micro del medio para hacerse la foto de todos felices y contentos… luego intentamos retirarnos, pero no podíamos irnos muy lejos porque la sala estaba hasta los topes… la verdad es que no se como los cámaras pillaron la imagen porque la sala estaba llenísima.
En fin, que mas de lo mismo, discursos de quien se va y quien viene, caritas al publico y sonrisitas de las vete tu a saber en que pienso, abrazos y que bueno que eres… para al final, por fin, dar la cartera.
- la cartera estaba ya allí cuando llegamos, casi preparada para ser fotografiada y vacía, por si alguien se lo pregunta-. En el momento de la cartera tuvo que ser la Vice esta vez quien quitó el micro -los de protocolo seguían sin aparecer- y… el acto en si. ¡Caos! Todos los fotógrafos a correr porque en los laterales como nos habían dicho, pues no se hacia nada. Hubo conatos de histeria porque la foto no se sacaba pero al final algo se hizo. Y ala, a correr a otra cosa… supongo que de fiesta porque allí, todos se marcharon contentos. El PP no.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

jeje,

una buena óptica de lo que se tiene que sufrir para sacar la "foto" que desea el editor.

un saludo

j.

Anónimo dijo...

Una visión nueva y diferente de algo que sucede de forma regular ..,muy interesante.

Ana María dijo...

Eduardo ¿os dais codazos entre los fotógrafos y los cámaras?, o entre unos fotógrafos y otros?. Anda cuenta, cuenta...:).

Nividhia dijo...

A veces si que nos damos codazos, pero suele ser algo como el metro a las siete de la mañana.
Hay ocasiones en que tenemos algun pique en temas importantes, pero se suele olvidar, independientemente de para quien curremos, somos compañeros y amigos.

AnimalUno dijo...

Generalmente los gráficos dan más codazos a los plumillas. Entre ellos se respetan más.

Nividhia dijo...

Hombre... a veces con redactores de teles, sobre todo programas tipo CQC, pero no suele ir a mas. Es mas dificil discutir con alguien a quien conoces -otro fotografo- que con alguien a quien no conoces.