31 mayo 2006

Actores sin director

Estos chicos de la unión de actores son… bueno, no se lo que son pero desde luego en lo de organizar premios no tienen ni idea, es evidente que ellos actuan, pero de de dirigir cero patatero. Como siempre, algo sencillo se convierte en una nueva cagada organizativa donde los fotógrafos las pasamos putas. Temas como este sacan lo mejor que tenemos dentro, pero creo que no me gane el sueldo, aunque la culpa no fuera mía.
El photocall de entrada, mal como casi siempre; aparte de estar demasiado cerca -los grupos no cabían-, Mr Estúpido jerifalte de la unión de actores se empeñaba en salir en todas las fotos como si fuera un semidiós; oiga, a ver si estamos a lo que estamos eh, la foto oficial vale, pero luego se quita… pero no. Al final tuvimos que bajar las cámaras cada vez que se ponía hasta que pillo la indirecta, pero le costo. Y aparte de eso lo mismo de siempre, mucha gente, poco sitio, dos paneles, cámaras que se ponían con las teles y teles con las cámaras… vamos, cada año peor que el anterior. Y el nivel de los invitados... mejor ni hablar.
Pero lo peor, lo que roza el absurdo y consigue sorprender a quienes hemos visto muchas cosas, ocurrió dentro de la sala. Aparte de que nos hicieron pasar con la gala ya empezada -es decir, a oscuras-, el tema era… como lo diría. Una mierda.
Y mira que la cosa tenia buena pinta eh, un escenario tipo obra de teatro con una baño de luz bastante intenso y con mucho colorido… pues no. En cuanto empezó el tema vimos como eran en realidad las cosas.
Para empezar los iluminadores debían de ser monos sin brazos, en un momento metían luz de tungsteno -amarilla- y al siguiente cañón de luz -blanca- con lo cual la foto te cambia de color una si y otra también. Además los tíos de los cañones seguían a los ganadores con el culo y muchas veces los dejaban a oscuras. Y cuando conseguían pillarles… contrastes bestiales o simplemente habia tan poca luz que salian fotos trepidadas.
Pero no quedo ahí la cosa… los premios… casi todos de espaldas, el atril, con el logo de la unión enorme y encima plateado brillante ¡tapaba los premios!... y los micros, Ay los micros… en mitad de la cara. Entre mal y fatal. Todos los gestos bonitos, echados a perder. Algo se hizo, pero nada del otro mundo.
Y la foto de familia, mejor ni hablamos, aparte de que Pilar Rubio, la ojazos de La Sexta se coló en el Photocall, faltaron webo de premiados, otros se escaquearon, otros que mejor no debían estar, estaban, y la Ministra paso de largo sin que nadie la dijera nada.
Una chapuza. Otra más.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

EDUUUU QUEREMOS UNA FOTO DE LA CAÑI EN CONDICIONEEEEEEES

Anónimo dijo...

Menos mal que era de un evento de gente que "vive" del publico,que era publico, y encaminado a darse a conocer y mejorar su imagen... ¡en fin!