En fotoperiodismo el compañerismo es especial. En cualquier trabajo por regla general uno trabaja con gente de su misma empresa y se apoya en ellos para progresar. En fotoperiodismo es difícil y poco frecuente trabajar codo con codo con un compañero de tu mismo medio ya que por regla general se trabaja con personas de otros medios que, en teoría, son la competencia.
Por este motivo es relativamente común que los novatos extiendan la rivalidad de un medio a su trabajo de calle, cayendo en un error de base que puede afectarle durante toda su vida profesional.

Aunque es la propia experiencia la que debe darnos criterio a la hora de
putear o no a alguien, lo mejor es empezar desde cero sin prestar atención a los rumores y ser uno mismo el que decida quien merece nuestro respeto y quien no.
Que un compañero fotógrafo te diga que tu
foto publicada es cojonuda suele ser mejor que cualquier palmadita de jefe que ni siquiera sabe que es la regla de los tercios. Que un
compañero se agache en una mala postura para que los de atrás puedan trabajar siempre es de agradecer. Que un compañero nos presté un
supertele porque nosotros somos novatos y no hay pasta para comprarlo siempre es bien recibido. Que un compañero te explique como conseguir la mejor foto en un acto donde vas por primera vez... no tiene precio.
Todos metemos la pata tarde o temprano, y todas las veces vamos a necesitar a alguien que nos salve el culo.