Tontos sin entrenamiento

Afortunadamente ha rectificado rápidamente y ha pedido que siguiéramos trabajando -que no estamos alli por placer eh-, cosa que hemos hecho.
Sin embargo lo peor ha venido al final, fuera de antena, cuando el Ministro se ha marchado. Una tipa de prensa ha venido a pedir explicaciones. Nosotros, por supuesto, le hemos dicho que habíamos sido convocados -en la nota no decía nada de ‘solo redactores’ o ‘fotógrafos no’- y teníamos el derecho y el deber profesional de tomar fotos desde donde y cuando queramos siempre que no molestemos al resto de asistentes. Una de las putadas de ser ministro es tener siempre a un fotógrafo pegado al culo, pero eso viene con la cartera y hay que aguantarse.
Y para rematar, esta impresentable del gabinete de prensa nos dice que no, que las fotos se hacen donde ella dice y cuando ella dice; una compañera le ha dicho que para eso que las haga el fotógrafo oficial y que las pase, y si no que volvamos al NO•DO. Mi contribución al jaleo ha sido decirle textualmente que ‘si no nos dejáis trabajar, la próxima vez no vendremos’.
Y aquí es donde me he caído de culo puesto que esta mujercilla que escucha ‘tonta’ y levanta la mano dice ‘pues no vengáis’. Le digo que a mi, desde luego, ni me va ni me viene ir a esos sitios y que yo no tenia ninguna gana de estar… y me dice ella ‘yo tampoco’.
Queda claro que se puede ser estupida y llegar a un puesto de responsabilidad en un ministerio, y que una persona que no solo debería velar por que la prensa pudiera hacer su trabajo lo mejor posible no solo hace lo contrario, sino que deja dicho claramente que no tiene ninguna gana de que los fotógrafos asistamos a las convocatorias.












