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21 octubre 2006

Maestros del Tenis

El mundo de la prensa es cíclico. Año tras año los mismos temas se repiten una y otra vez, van cambiando las caras y, a veces, los lugares, pero el tema es el mismo. Los Goya, el Debate sobre el estado de la Nación, Nochevieja, operación salida…
El Master de Tenis de Madrid es ya otro de esos ‘clásicos’ temas cíclicos. Y como es normal, sigue con sus defectos y algunas virtudes. Hacer tenis es algo complejo, sobre todo si eres un inexperto –mi caso-. Los jugadores se mueven muy rápido, muchas veces no tienes ni idea de para donde van y la luz es bastante pobre. Eso si, la organización es bastante buena, aunque hay algunas cosas mejorables.
Las distinciones entre redactores y periodistas se notan casi al llegar. La sala de redactores cuenta con un ‘salón de bienvenida’, una especie de saloncito con sillones donde no hacer nada antes de entrar en la sala de prensa propiamente dicha. La sala de fotógrafos, por otro lado, solo es sala de fotógrafos. No tiene teles –debería haber al menos una para saber cuando hay ‘descansos’ entre sets- y tampoco sala de bienvenida.
Lo mejor es que esta apenas a 20 metros de la pista, con lo cual uno puede plantarse en la tribuna en dos segundos. En las dos salas, eso si, hay un dispensador de refrescos, agua abundante y dos termos de café con una jarra de leche. El viernes la leche duró dos cafés.
La sala de fotógrafos, además, se adorna con las fotos de los propios fotógrafos, así nuestro ego se dispara cuando algún compañero entra y echa algún piropo de nuestras fotos. Además la mejor foto del torneo gana una nevera. Son así de esplendidos.
En lo que a fotografía se refiere, regular. La luz, malísima. Para congelar la pelota de tenis hay que tirar a 1/640 de segundo, eso, con un objetivo 2.8 solo se conseguía a ISO 1000 –con suerte porque la iluminación no era uniforme-. Además delante de nosotros teníamos a dos cámaras enormes que puteaban cosa fina. Lo ideal para este trabajo un 200 F2 o un 300 2.8; si se quería algo mas de detalle, un 400 2.8. Seguramente habréis visto fotos cenitales. Esas solo se pudieron hacer los primeros días del torneo ya que la organización exigió, creo que desde el jueves, que los fotógrafos tuviéramos un seguro especial de accidentes. Como comprenderéis ese seguro no lo tiene nadie o casi nadie… de modo que dejamos de subir a las pasarelas.
En lo referente a público... mucho pijerio, algun que otro impresentable, pocos famosos -menos mal- y gente de pasta en general. Solo habia que ver quien patrocinaba para ver quien interesa invitar a estos 'saraos'. Mucha seguridad tambien con curiosos uniformes, y un pequeño detalle en esta foto. Si ya se que esta sin foco. Esos puntos amarillos son las pelotas de tenis que se colaban entre las gradas y el marcador y que no se podian recoger. Entre partido y partido habia quien -yo por ejemplo- se metia en el hueco para mangar una pelota 'de partido'. Yo pille una, y Nadal -un crak- me la firmó, me quedé con las ganas de una de las gordotas, pero costaban 20 euros de nada. Por último, que me decís de esta nota de la acreditación… yo, por supuesto, he hecho las fotos con los ojos cerrados no sea que me echaran.
Y las azafatas… ¡Ay las azafatas! Mas fotos a ellas que a los jugadores, por delante, por detrás y de lado. Todas supermajas y superguapas. No especialmente hábiles –habría que verme a mi- con las pelotas (de tenis) pero cumpliendo con su función de florero publicitario muy dignamente.