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02 noviembre 2010

Fotografiando música de cámara

Nunca había fotografiado música de cámara, y mucho menos durante un concierto. Es terrible.
La gran ventaja que tenemos en prensa cuando fotografiamos conciertos u obras de teatro es que o bien lo hacemos durante un ensayo -y entonces el ruido no importa- o que el propio concierto hace mucho ruido, y entonces nuestros clicks no se oyen, pero fotografiar música de cámara es otro mundo, porque se oye todo, y encima si estas en pleno estreno... la gente te perdona la vida.
Pues hace un par de semanas tuve que ir al concierto que daba el gran Lang Lang en Madrid. El auditorio estaba lleno y con la acústica tan particular que tiene todos mis clicks retumbaban como si se acabase el mundo antes de empezar el concierto.
Pensé -quien me mandaría pensar- que con la música del piano -que era el único instrumento- la cámara no se escucharía... error, se escuchaba y mucho. De hecho cada disparo provocaba en el publico una reacción cual ola brasileña que hacia girar decenas de cabezas en dirección a mi cámara, cabezas con miradas mortales que sentía como me perdonaban la vida.
Tenia dos opciones: una esperar a los golpes de piano para disparar y dos esperar al cambio de canción. El problema de la primera es que no conocía la melodía que interpretaba Lang Lang, asi que los altos me pillaban fuera de juego siempre. El problema de la segunda es que se perdían todos esos matices que el pianista tenia cuando tocaba.
Al final no me quedó otra que esperar a los aplausos y confiar en que las primeras tomas que hice mientras tocaba fueran suficientes. Tuve suerte y lo fueron... pero joder, que mal rato que pasé.

03 octubre 2010

Nunca digas de este agua no beberé o no se puede organizar peor...


...porque seguro que te sorprenden.

La ultima, el sábado por la noche. Concierto de Elton John. Como sabéis Elton John es pianista, de forma que cuando uno va a fotografiarle espera poderle ver tocar el piano... pues no.
La organización aparte de permitirnos solo una canción -larga, eso si-, nos metió en un foso, con Sir Elton a unos tres o cuatro metros del borde del escenario, sentado y encima con dos pantallas acusticas delante.
Unos diez fotógrafos intentando tomar imágenes de un tío sentado... con objetos delante. Imaginarlo. Si te ibas a la derecha... no se le veía la cara porque le tapaba el piano, si te ibas a la izquierda, solo le veías la espalda, si te quedabas de frente... las pantallas...
Y encima yo, que soy bajito, no le veía desde el foso, tuve que fotografiarlo todo de puntillas y mirando casi a tiendas por el visor, porque no llegaba.
En fin, una cagada enorme de una organización de prensa nefasta a la que, una vez mas, nadie responderá.

10 junio 2010

Rock in Rio, un nuevo desproposito de organizacion

Parece mentira que un evento de tan alto calado como el Rock in Rio tenga un gabinete de comunicación tan chapucero.
La semana pasada me tocó ir. Y no era una decisión improvisada, no. La organización de prensa obligaba a acreditarse con bastante antelación, firmar una serie de documentos comprometiendote a no hacer determinadas cosas con las fotos -como si las agencias controlasen eso- y recoger los pases en unos días concretos. Hasta ahí, mas o menos bien.
Los problemas surgieron ya allí. Amen de no tener una sala de prensa lo bastante grande, cuando la cosa empezó a rodar se dieron cuenta de que había demasiada prensa acreditada y demasiados fotógrafos para el foso.
El primer concierto ya fue de tela. Llego al recinto, voy al foso y me impiden la entrada porque me falta una pegatina... ¿pegatina? ¿quien lo dice? Resulta que para evitar que se colasen en el foso demasiados fotógrafos alguien decidió, sin avisar, que había que recoger una pegatina para complementar la acreditación. Lo gracioso del tema es que la mujer que las daba estaba dentro del foso y dentro del foso no podía pasar porque no tenia pegatina. Conclusión... me comí el primer concierto.
Cuando pude localizar a la mujercilla de las pegatinas no hubo problemas... me la dio sin mas, de modo que el resto de la noche se trabajó mas o menos bien.
Lo jodido vino el sábado.
El sábado estuve currando por la tarde hasta las nueve. Como me temía movida llame a mis compis que ya estaban en Rock in Rio y pregunté por las pegatinas famosas... en efecto, otro día con pegatinas. Llame a otro compañero y le pedí que preguntase a prensa si a mi medio le correspondía pegatina... y la respuesta fue que si, que sin problemas.
De modo que salí pitando para la ciudad del rock para hacer el concierto de Riahana. Llego, voy a prensa y oh sorpresa... no hay pegatinas. La respuesta: un fotógrafo por medio ¿y eso...? ¿desde cuando?
Pues no se sabe muy bien desde cuando, porque no lo avisaron, pero lo que está claro es que este gabinete de comunicación no se entera. Primero porque no es lo mismo un medio local que una agencia internacional, segundo porque no es lo mismo un medio que un grupo mediatico.
Por eso sucede que agencias tan insignificantes como Reuters o Getty solo tengan un pase -los mismos que medios tan importantes como el Hip Hop Nation- o que grupos como Hachette tengan mas de uno porque se acreditan como revistas independientes a pesar de ser todas del mismo grupo.
Lo único que se es que fui desde Madrid hasta Arganda para nada y encima pasaron de mi cuando les pregunté que cuando habían avisado de eso.
Hoy, por fin, los inútiles de este gabinete espabilan y envían un listado de medios -y academias de fotografía- con acceso al foso. al menos este sábado no iré para nada.
El año que viene, panda de inútiles, a ver si cribáis un poco mas las acreditaciones.

13 diciembre 2009

Como arruinar el trabajo de un fotografo sin esforzarse

Ocurrió el viernes, pero no a mi, sino a dos compañeros.
Estábamos en la entrega de premios Principales 2009. El acto, para los fotógrafos, consistía en tres partes: alfombra roja de llegada, photocall de premiados y conciertos. La convocatoria indicaba el uso de teleobjetivo para conciertos y la necesidad de dos fotógrafos para el interior ya que la entrega de premios con los conciertos se solapaban. Hasta ahí, todo normal e incluso bien, había pequeños contratiempos pero la organización, consciente, avisaba.
Sin embargo el primer traspié llegó con la recomendación de usar 'teleobjetivo', que resultó un poco vaga y si no llega a ser por experiencias pasadas la gente se habría comido todo. Los fotógrafos que hacían el concierto estaban tan lejos que tenían que usar un 400 mm como mínimo para hacer un plano entero. Este objetivo tiene un precio prohibitivo para la mayoría de freelance y ciertamente pocos medios disponen de uno para sus fotógrafos.
Pero la gran cagada llegó con los conciertos. El mas solicitado era el de Robie Williams, que además era el primero. El plan era coger a los fotógrafos de la alfombra, llevarlos al photocall de premiados y de ahí coger a los de los conciertos y llevarlos a su punto de tiro.Lo que ocurrió es que los cerebros pensantes calcularon mal el tiempo de la alfombra roja y cuando la gala estaba empezando seguia entrando gente en la alfombra. Los fotógrafos advirtieron esta circunstancia a los organizadores y estos, por fin, se bajaron a los fotógrafos de la forma que he dicho: de la alfombra al photocall y de ahi al tiro de concierto.
Y en efecto, ocurrió lo que tenia que ocurrir. Los graficos de la alfombra llegaron al concierto de Robbie Williams cuando terminaba la primera cancion y, en efecto, solo había foto autorizada la primera canción. El mosqueo de mis compañeros fue total ya que esa era, precisamente, la foto mas relevante de la noche.
La organización agachó las orejas y tras una discusión acepto volverlos a bajar al tiro del concierto... con tan buena suerte que cuando llegaron Robbie Williams terminaba su ultima canción.
Resultado, sin comerlo ni beberlo, cero fotos. Y en una situación así... ¿como me disculpo ante los jefes? ¿que voy a cobrar si cobro por foto vendida? ¿es esto motivo sufiente para un asesinato?

28 octubre 2009

Harto de conciertos

Una de las partes que mas me gusta de mi trabajo es la fotografía de conciertos. Primero porque es rápido y segundo porque normalmente quedan fotos muy chulas.
Rápido es porque, salvo excepciones, te dejan hacer una o dos canciones y te vas, de modo que si son puntuales en diez minutos te ventilas el tema y chulas son las fotos porque los actuantes están en su salsa y con esas luces... ¿he dicho luces?
Pues si, lo que normalmente seria un trabajo chupado y vistoso cada vez es mas difícil y molesto. Se olvidan del ABC de la comunicación y cuando la prensa va a un concierto es como si no estuviera y eso, creanme, es un error.
Un jefe de prensa de un gran partido me explicó una vez que en los grandes mítines el político de turno tenia un chivato que le avisaba de cuando entraba en directo en la tele, de esa forma podía dar lo mejor de si mismo ese minuto, hacer los gestos mas intensos, lanzar su mejor mensaje y poner su mejor cara. Todo está estudiado.
En un concierto debería ser algo similar, te damos dos canciones de forma que en esas dos canciones te vamos a dar lo mejor de nosotros: la mejor luz, vamos a hacer poses espectaculares y nos alejaremos del micro para que se nos vea la cara... ¡ja!
Ultimamente los conciertos son un suplicio y cada vez que voy temo que me voy a encontrar. Este año si no recuerdo mal he cubierto seis o siete. En unos no había luz y teníamos que tirar a 1/20 a ISO 1600, en otros el tio no paraba quieto, en otros metían un supercontra en otros nos pusieron tan alto que apenas veíamos caras...
Al final, cuando sales, siempre salvas el tema, siempre parece que no pero al final algo sacas, pero me molesta sobremanera tener que salir con dos fotos decentes cuando con poco esfuerzo por parte del organizador saldríamos con doscientas.
Ay... que recuerdos ese mítico concierto de Anastasia, con miradas, guiños y gestos a los fotógrafos, o aquel de U2 con Bono fotografiándose a si mismo, o a Shakira... bueno, a Shakira no, que la jodia no para quieta :)