13 diciembre 2009

Como arruinar el trabajo de un fotografo sin esforzarse

Ocurrió el viernes, pero no a mi, sino a dos compañeros.
Estábamos en la entrega de premios Principales 2009. El acto, para los fotógrafos, consistía en tres partes: alfombra roja de llegada, photocall de premiados y conciertos. La convocatoria indicaba el uso de teleobjetivo para conciertos y la necesidad de dos fotógrafos para el interior ya que la entrega de premios con los conciertos se solapaban. Hasta ahí, todo normal e incluso bien, había pequeños contratiempos pero la organización, consciente, avisaba.
Sin embargo el primer traspié llegó con la recomendación de usar 'teleobjetivo', que resultó un poco vaga y si no llega a ser por experiencias pasadas la gente se habría comido todo. Los fotógrafos que hacían el concierto estaban tan lejos que tenían que usar un 400 mm como mínimo para hacer un plano entero. Este objetivo tiene un precio prohibitivo para la mayoría de freelance y ciertamente pocos medios disponen de uno para sus fotógrafos.
Pero la gran cagada llegó con los conciertos. El mas solicitado era el de Robie Williams, que además era el primero. El plan era coger a los fotógrafos de la alfombra, llevarlos al photocall de premiados y de ahí coger a los de los conciertos y llevarlos a su punto de tiro.Lo que ocurrió es que los cerebros pensantes calcularon mal el tiempo de la alfombra roja y cuando la gala estaba empezando seguia entrando gente en la alfombra. Los fotógrafos advirtieron esta circunstancia a los organizadores y estos, por fin, se bajaron a los fotógrafos de la forma que he dicho: de la alfombra al photocall y de ahi al tiro de concierto.
Y en efecto, ocurrió lo que tenia que ocurrir. Los graficos de la alfombra llegaron al concierto de Robbie Williams cuando terminaba la primera cancion y, en efecto, solo había foto autorizada la primera canción. El mosqueo de mis compañeros fue total ya que esa era, precisamente, la foto mas relevante de la noche.
La organización agachó las orejas y tras una discusión acepto volverlos a bajar al tiro del concierto... con tan buena suerte que cuando llegaron Robbie Williams terminaba su ultima canción.
Resultado, sin comerlo ni beberlo, cero fotos. Y en una situación así... ¿como me disculpo ante los jefes? ¿que voy a cobrar si cobro por foto vendida? ¿es esto motivo sufiente para un asesinato?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenisima la ultima frase.

El Teleoperador dijo...

Si de verdad quedase un sólo jefe de redacción digno y orgulloso de su trabajo, esto no se contaría en un blog sino en la crónica del concierto: "Y no ofrecemos imágenes de Robbie Williams por incopetencia de la organización".

Mario Rubio dijo...

Hostias teleoperador, ahí le has dao!

Eduardo dijo...

Plas plas plas Teleoperador, tienes toda la razon.

Anónimo dijo...

Ya se que lo sabeis todo! :P Aun asi lo suelto. Para uso habitual casi que es mejor comprarlo pero si es rara vez el uso podeis alquilar 400 2.8 en sitios como lensclub.es (no cobro comision por publi. lo juro).

Fdo.: Arcatrol