Una situacón incomoda
Ayer hubo atentado. Como todos los atentados, especialmente los que se producen con artefacto explosivo, hay multitud de problemas para trabajar. El primero es por seguridad, no te puedes acercar por si hay otra carga, y aunque los fotógrafos tenemos algo de suicida, no te dejan. Te intentas colar, te pillan, te mueves, molestas y según la empatia de las FCSE algunos se apartan del tiro de foto y otros se ponen en medio. Hay lo que hay y punto.
El problema es la gente. Yo entiendo que ver una bomba es espectacular y morboso, aunque me resulta repugnante ver como ayer la gente se hacia fotos en el carater de la explosión o buscaba los desperfectos mas bestias para fotografiarlo con el móvil. Luego se preguntan porque hay amarillismo en la prensa.
La gente se mete en medio, te da codazos para quitarte terreno y te mueve la cámara sin querer mientras se mete y claro, no vas a pedir a la policía que te los quite de encima. Te enfadas y al final acabas con malos modos medio echándole.
Sin embargo ayer paso algo que nunca me había pasado. Quien golpeaba, gritaba y se metía en medio era una chica con retraso mental. Pegarte con la gente que es imbécil y morbosa porque quiere es una cosa, pero pegarte con alguien que tiene una deficiencia mental es otra cosa muy distinta. No puedes ponerte a malas con el porque en realidad no es del todo consciente que esta haciendo una cosa mal -o al menos eso creo- y tampoco puedes ponerte en plan pedagógico para explicarle que no debe hacer y porqué.
Situación complicada que al final resolvimos dejándola hacer lo que quiso, metiéndose delante de todos con un poco de paciencia.
Espero que no me vuelva a pasar porque me sentí super incomodo.
Nos perdáis, además, como lo cuenta Jorge Paris.











