Pilar y los paparazzi
Vengo de un sarao. Una castaña de sarao. Como no había muchas fotos que hacer, los pocos fotógrafos que estábamos allí, estamos de palique y ha salido el tema Pilar Rubio.
Pilar y su equipo -cámara, guionista, productora, se han convertido en unos tocacojones de los periodistas rosas -y no tan rosas- en los saraos: hacen el toli, ridiculizan a algunos curritos y, en definitiva, dan por saco y hacen el tonto. Es su curro y cobran por ello. Vaya por delante, eso si, que a mi nunca me han ridiculizado -salvo cuando yo he querido- y me llevo bastante bien con ella y sus cámaras.

Bien, el caso es que en esta conversión en el sarao entre dos paparazzis -yo escuchaba y hablaba un poco- hablaban de ella y de las movidas que están teniendo, que si le quieren partir la cara al cámara, que si el cámara les quería grabar cuando están comiendo canapés, que si se ponen en medio ha hacer el gilipollas... en fin, cualquier que haya visto SLQH sabe de que va el tema.
Al grano. Uno de los dos paparazzis dice que se enfado el otro día con ella y su cámara porque le estaba grabando, que quien era ella para grabarle a el sin permiso, para ridiculizarle a el...
Ahí me tuve que dar la vuelta y callar porque semejante argumento me llego al alma. Un paparazzi, que sigue a todo cristo cuando se van con la querida, cuando se ponen pedo, cuando bajan al perro, que ridiculizan hasta el mas pintado con cebos penosos y amarillismo a granel... esa gente... ¿ellos se quejan de que les graben sin permiso y de que les ridiculicen? Mas bien lo que da la sensación es de que les están dando su propia medicina... y no les gusta.
Mira que me cuesta ponerme a defender a un plumilla frente a dos fotógrafos, pero es que semejante gesto de victimismo es... en fin ¿que opináis vosotros? ¿Esta bien que esta gente putee a la prensa rosa? ¿se pasan de listos porque putean a los curritos y no a los peces gordos? ¿deben los paparazzi seguirles el juego o tienen motivos para cabrearse? Ahí lo dejo para vosotros.





Vale que no han sido todos, pero en esto vamos todos en el mismo saco.







