17 junio 2008

Derecho a la intimidad

La semana pasada, en una comisión en el Congreso una Ministra tuvo un deseo irrefrenable de sonarse la nariz, a juzgar por su aspecto estaba o bien constipada o bien sufriendo alergia. En aquel instante todos, por supuesto, nos lanzamos como buitres a pillar la foto distinta -bendita foto distinta-. Tras hacerla algunos nos miramos y alguien dijo ¿esta no la damos, no?
Al final no la dimos, pero me dio pie a buscar un poco por mi archivo a ver que había... y en efecto hay fotos que tal vez no deberían haberse hecho.La pregunta que se deriva de esto es evidente ¿tienen los diputados en particular bula para que no les fotografiemos en situaciones, digamos, complicadas o por el simple hecho de ser personajes públicos en un acto publico están condenados a ser escrutados por el ojo de la cámara, independientemente de que estén en un pleno, en comisión, en el patio fumando o tomando café?
Espero vuestras aportaciones.

11 comentarios:

marujageek dijo...

Bueno, yo no soy una experta en la materia, pero sobre este tema sólo puedo abogar al sentido común del fotógrafo, la educación y la mala leche que se pueda tener.
Yo, particularmente, si fuera fotógrafo, que no lo soy, no lo haría

zybertk dijo...

Hola, yo pienso que ellos mismos deberían sentirse en el escaparate y ser un "modelo de conducta y comportamiento" para todos a los que conducen...
...y bueno, yo los pondría en la picota sin miramientos, que hagan un cursillo de "etiqueta" por el INEM si les da vergüenza que les retraten.

Anónimo dijo...

Yo creo que una foto de este tipo desvía la importancia de la noticia, la gente en el artículo se fijará más en la foto que en la noticia, distraerá al lector y no aportará nada a la noticia

José Mª C. dijo...

Venga Edu, ya sabes que yo tengo que realizar imágenes “políticamente correctas” para poder ser publicadas; pero pienso que nosotros tenemos que fotografiar todo lo que se mueva; otra cosa muy distinta es, que después, desde la reflexión, el sentido común, la tijera del editor, o lo que tu quieras, esa imagen sea valorada en su utilidad y luego no se publique. Que las ramas de los arboles, no nos impidan ver el bosque

Salu2 y nos vemos en las calles

AguLuna dijo...

Estoy con José Maria, ademas me parece muy gracioso cuando te piden que no los saques fumando, pues no fumes que es malo para la salud y da mal ejemplo. Ya me estoy cansando de las falsas fotos naturales, cuando te ven haciendo la foto rápidamente guardan la compostura y te ponen una sonrisa que ya la quisieran los anuncios de pasta de dientes. Hay que pillarlos si la imagen te aporta algo a la información y si no saben comportarse pues que aprendan otra cosa es ir con mala idea.

Anónimo dijo...

Yo voto por no publicarlas, a no ser que realmente aporten algo (no sé, si hubiese alguna noticia relacionada con pañuelos de alguna manera...).

Una cosa es que deban comportarse, como bien apuntaban más arriba, y otra que no puedan sonarse los mocos.

A no ser, insisto, que la imagen vaya a aportar algo.

Mejor hacerla y luego pensar si publicarla o no.

José Mª C. dijo...

En plan radical; primero dispara, despues pregunta y si es preciso, disculpate

Carlos Sendarrubias dijo...

Estoy con Bernalrevert. La imagen debe aportar información, ¿sino para que?, ¿para poner en evidencia o mofarse del personaje de turno?
Un tema muy controvertido es el del tabaco, y tengo claro que si alguien no quiere verse en una foto fumando, es muy simple, que no lo haga cuando pueda haber un cámara cerca. Otra diferente, es si alguien bosteza, se suena la nariz o se rasca lo que le pique (hasta cierto punto de decencia, supongo). Eso son gestos y necesidades humanas, que todos hacemos y a todos nos identifican, pero no creo que sean razones para la burla.

bruno dijo...

Tenemos derecho a hacer las fotos que nos salgan de los webs...

Anónimo dijo...

Incorrecto. No tenemos derecho a hacer todo lo que queramos (la ley pone algunos límites). Y mucho menos a publicarlo.

Anónimo dijo...

Hace poco, durante un pleno parlamentario, un diputado hacía caricaturas del resto de diputados, especialmente de la oposición. Al tomar las fotos, los diputados nos miraban con malos ojos. Yo pensaba, esta foto sí la doy porque este diputado está haciendo un mal uso del tiempo y del escaño que los votantes le han otorgado. Conclusión, si la foto denuncia una mala práctica del político, sí la doy. Si por el contrario es una foto sin transcendencia y que no se le puede sacar una doble lectura, no la doy