Leyendo el otro día este post de Vicente Alfonso iba pensando en lo diferente que es, a veces, fotografiar por afición y fotografiar por oblación. Es uno de los aspectos mas negativos del trabajo de fotógrafo; a veces pasa que, como dijo Mafalda, lo urgente no te deja tiempo para lo importante...
Comparemos, rápidamente, lo que hará Vicente -en negro- y lo que haré yo -en rojo- el próximo fin de semana fotografiando el carnaval.
1. Lo principal de todo es preparar el equipo y tener una idea clara de lo que vamos a fotografiar.
Mi equipo siempre está preparado. Por otro lado procuro no tener ideas preconcebidas de lo que va a haber para no obcecarme si tengo algo en mente y no consigo hacerlo.
En este caso hablamos de largas avenidas repletas de gente y peñas que desfilan formando grupos. El objetivo primordial para esta situación es un zoom corto, por varios motivos:
a) En estas fiestas las fotos que tomemos serán en posiciones muy cercanas, y más aún cuando nos metamos directamente en el desfile. Por lo que necesitaremos focales que nos permitan mostrar un ángulo bastante abierto, entre 17 y 35 mm.
b) Importantísimo hacer retratos, tanto por los maquillajes, trajes y expresiones que se pueden recoger en estas fiestas. Por lo tanto, necesitamos una focal más cerrada, como puede ser perfectamente un 50 ó 70 mm.
Estoy de acuerdo. Aunque a veces acabo usando el tele, lo normal es tirar de 16-35
Yo para el desfile llevaré mi Canon EOS 5D MK2 con el Canon 24-70 f2.8 Creo que es la combinación perfecta para no perderme ningún detalle.
Yo llevare la MKIIn que es lo que tengo, lentes me llevo las tres de siempre. Añado el flash porque me gusta mucho hacer barridos con estela de luz a la segunda cortinilla.
2. Llevar una pequeña bolsa de transporte, nada de mochilas grandes y pesadas.
Llevo chaleco-bomba de modo que voy cómodo, aunque si es pesado. Al final acabas cansado.
El equipo que voy a llevar va a ser simplemente la cámara con un objetivo, no hay tiempo para cambios, ni tiempo para abrir una mochila y ponerte a elegir. Todo tiene que estar listo al momento, no hay que perder ningún detalle.
Discrepo un poco. Cierto es que lo ideal es tenerlo todo montado pero si que hay tiempo para cambiar de lente. Tampoco me obsesiono, si se me va alguna foto, se me va.
Por lo tanto, llevaré una pequeña mochila Canon que dispone del tamaño justo para guardar la cámara con el objetivo, una batería extra, 4 ó 5 tarjetas de memoria (no veáis lo que chupan 21 mpx) y un kit de limpieza para la lente. Y no necesito más.
Yo llevare, como he dicho, mi chaleco, pilas para el flash, baterías y tarjetas de siempre.
Dejar claro, que la fiesta se celebra en la misma localidad en donde vivo, por lo que en el caso de ser de fuera, si aconsejaría llevar otro objetivo con más alcance, por si una vez terminado el desfile, se tiene intención de seguir con la fiesta.
En mi caso no hay intención de seguir nada... que los diarios tienen hora de cierre. Es mas, seguramente me toque llevar el portátil.
3. Zona controlada.
Varios días antes del desfile, ya tengo claro por donde se va a desarrollar, y la zona en la que debo realizar las fotos. Siempre busco la parte más amplia de la calle, en donde pueda tener más movimiento y donde la aglomeración de la gente forme menos atascos.
Ufff, ni de coña. Demasiado que he pedido el planing al ayuntamiento y lo he leido. Empezaré por el principio y a improvisar.
Además, una hora antes de que empiece el desfile, dedicaré un tiempo para recorrer el punto de partida y aprovechar para hacer fotos en los momentos en el que las peñas se están preparando.
Ni de coña dos. Apuraré hasta el ultimo minuto que pueda para estar de siesta.
4. Tomarme un whisky o una tila (ya veremos).
Café y café con leche.
Yo que soy algo cortado para estas cosas (si, todavía lo sigo siendo), tendré que relajarme un poco antes, motivarme como mejor me sea posible y ponerme a hacer fotos nada más salir por la puerta. En estas fiestas lo principal es perder la vergüenza lo antes posible, ya que será importantísimo interactuar con todo el mundo.
A mi esto también me pasa, pero el corte te lo quita la gente, y mas en carnaval.
La gente que se disfraza en Carnavales está deseando que les hagan unas fotos, y no podemos perder la oportunidad de pedir permiso a todos los que nos encontremos a nuestro paso y nos interesen. Aparte, hay que meterse en medio del desfile rápidamente y sacar fotos encima de la gente. No hay tiempo para pensar en si entro o no, hay que meterse directamente y disparar (no nos queda otra).
Estoy de acuerdo. Prefiero pedir disculpas a pedir permiso. No es la manera mas ética, pero es lo que hay.
Por lo tanto, olvidaros de la vergüenza, ni se os pase por la cabeza que sois el centro de atención o que os van a criticar por hacer lo que otros muchos no se atreven. Hay que salir a por todas y llevarnos a casa los mejores trofeos.
Estoy de acuerdo.
5. Disfrutar.
Es lo que mejor se hacer en estas fechas, disparo miles de fotos. Cualquier traje, niños, mayores, expresiones, carrozas, aglomeraciones, fiesta, todo es perfecto para no soltar el disparador de la cámara y disfrutar como nunca. Me encantan estas fiestas, por la gran variedad de vestimentas, por la cara de alegría de la gente y por lo sociable que nos volvemos todos durante unos días.
Quién tenga la oportunidad de acercarse a unos Carnavales y le guste la fotografía, por nada del mundo debería perdérselo. Es mi fiesta preferida tanto para disfrutar de la fiesta como para disfrutar de la fotografía.
Tambien estoy de acuerdo. Aunque muchas veces no lo pongo en pratica. Hay veces que ves que llega la hora de enviar y no tienes buen material, te pones tenso, te molesta el ordenador... putada.
Pues esto es todo lo que organizo mentalmente antes de afrontar los Carnavales de este año y que espero que funcione mejor que el año pasado. La experiencia es un grado y cada año espero hacerlo un poquito mejor.
Lo mismo digo.